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Volar es para los pájaros

Por Jon Igual Brun   /     15 de Diciembre de 2015  /     Vida diaria  /     , ,

Cuando voy a entrar por la puerta de un avión suelo ir muy atento, fijándome en todo, como si estuviese haciendo el último control antes de despegar. Verifico que las alas estén en su sitio, las turbinas haciendo ese ruido ensordecedor que hacen, y que no haya ningún agujero en el fuselaje que se aprecie así a simple vista. Para terminar, antes de entrar en el interior, le doy un par de palmaditas por fuera al avión. Por si acaso, no vaya a ser que alguna piecita esté defectuosa. Si se va a romper algo, mejor que lo haga en tierra firme. La azafata de la entrada me suele mirar extrañada. Yo me limito a saludarla con una sonrisa satisfecha, intentando transmitirle que está todo en orden. Solo me falta decir eso de «tripulación de cabina, armamos rampas y cross check».

Vamos, que esto de volar me pone un poco nervioso.avión No le tengo pánico, pero tampoco es algo que me agrade especialmente hacer. Sí, ya sé que es el medio de transporte más seguro y todo eso pero, lo mires por donde lo mires, estar a más de diez mil metros de altura dentro de una especie de supositorio metálico es una situación ante la cual cualquier persona razonable se debería de mostrar algo inquieta. Sobre todo, sabiendo que en el caso de que empecemos a caer precipitadamente la única ayuda que vas a recibir es un chaleco salvavidas. Las azafatas, por si no eras consciente de la magnitud de la tragedia, siempre te recuerdan este hecho antes de despegar. Con una sonrisa en el rostro, te explican cómo puedes encontrar el famoso chaleco naranja fosforito que te va a salvar la vida debajo de tu asiento, y lo fácil que es inflarlo soplando por un tubo que hay en el hombro. Aunque el trayecto que estés realizando sea un Bilbao – Sevilla y la última vez que consultaste un mapa seguía sin haber ningún mar entre las dos ciudades. (Columna completa en VozEd).

4 Comments

  1. ana Says: 15 Diciembre, 2015 2:08 pm

    cuanto bien hace una cerveza a tiempo.. la 13 o la 17 ya no la sé..

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  2. Macondo Says: 15 Diciembre, 2015 9:36 pm

    No sabía yo eso de que el pasajero de junto a la puerta era el responsable de abrirla. No me parece que quede muy seria la cosa. Creo que a partir del próximo viaje tendré un poco más de cangelo.
    Un abrazo.

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