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En defensa del jamón

Por Jon Igual Brun   /     04 de noviembre de 2015  /     Vida diaria  /     , ,

Entre semana me gusta tomarme mi café a media mañana acompañado de un bocadillito de jamón. Siempre voy al mismo bar. La camarera, al verme entrar, me pregunta si quiero un café con leche y, antes de que responda que sí, ya lo está preparando. Después me acerca el plato con los bocadillitos de jamón, de los que llevan un pimiento verde, para que coja uno. “Con pimiento, ¿verdad?”. Sabe que sí, pero pregunta igualmente. La costumbre. Entonces agarro con una servilleta el que mejor pinta tiene y, mientras degusto el pequeño manjar, me siento en la barra a esperar mi café. Es, sin lugar a dudas, uno de mis momentos favoritos del día. Y es que, sencillos instantes como éste hacen del mundo un lugar mucho más agradable de habitar. Sin ellos, estaríamos perdidos. Vacíos.

Pero el otro día el bocadillito de jamón me supo raro. Con cierto regustillo a plutonio.

bocadillo-jamon

Fuente: http://blog.eltenedor.es/mundo-gastronomico/bocadillos/

Lo abrí esperándome encontrar una barra verde fosforita como la de Homer Simpson, pero lo único verde que encontré fue el pimiento. Después de observar atentamente, no me quedó más remedio que admitir que era el bocadillo de siempre. No era su culpa. El que había cambiado era yo, y ya nada sería lo mismo. A cada bocado que le daba no podía dejar de pensar en mi colon. Y un colon nunca es una imagen agradable, aunque sea propio. Mucho menos si te lo imaginas contrayendo cáncer. Luché por sacar esas imágenes de mi mente, pero se empeñaban en volver, como siempre hacen las imágenes desagradables. A esas alturas, no tenía sentido seguir engañándome, la conclusión era clara: la OMS me había jodido el mejor momento del día.

En un principio, su anuncio de que la carne procesada aumenta el riesgo de contraer cáncer de colon no me preocupó. Me imaginé que se refería a las hamburguesas del McDonalds y el Burger King, o a las alitas de pollo de KFC. Lo raro es que hubiesen tardado tanto tiempo en incluirlas en el mismo grupo que el plutonio. (Artículo completo en VozEd)

2 Comments

  1. Macondo Says: 4 noviembre, 2015 11:36 pm

    Al final vas a tener que comprarte un pernil y tenerlo colgado en la oficina.
    Un abrazo.

    Responder

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