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La elegancia del michelín

Por Jon Igual Brun   /     02 de Junio de 2015  /     Vida diaria  /     , , , ,

Tenías la esperanza de lucir palmito este verano. Te decías que todavía estabas a tiempo de conseguirlo, que el lunes empezabas con la dieta sana y saldrías a correr. Pero los lunes han ido pasando y, como sucede siempre, se te ha hecho demasiado tarde. Suena duro, lo sé, yo también fantaseaba con presumir de abdominales en la playa. Pero no sirve de nada engañarse. Es imposible esculpir nuestro cuerpo en unas pocas semanas, no os dejéis camelar por quién diga lo contrario. Ni aunque empieces hoy mismo la dieta de la alcachofa y te compres un abdominator 3000 lo vas a conseguir.

La gente como nosotros, que consideramos subir andando las escaleras de casa hacer deporte, lo tenemos jodido. Tendemos a creer cosas como que por llevarnos una manzana al trabajo de vez en cuando estamos cuidando nuestra alimentación. Nos apuntamos entusiasmados al gimnasio en septiembre, pero lo cierto es que casi no lo hemos pisado desde octubre, salvo esas dos semanitas a finales de enero donde te lo tomaste un poco más en serio. Y es que, admitámoslo, tener un cuerpo de esos de anuncio de televisión requiere una constancia y una capacidad de sacrificio que no tenemos. Y que, en el fondo, no queremos tener. Apreciamos demasiado esas cervecitas después del trabajo. Esa palmera de chocolate que convierte un martes cualquiera en un buen día. Si nos quitan eso, la vida se vuelve un poquito más gris. Y a nadie le gusta tener una vida gris.

Cerca de mi casa hay un gimnasio que odio con todas mis fuerzas.michelin-tripa Los muy miserables pusieron en febrero un cártel que decía algo así como “la operación bikini empieza ahora, luego es demasiado tarde”. Esa maldita frase cumplía bien su función de remover mi conciencia. En una ocasión incluso tiré a la basura medio bocadillo de chorizo. De chorizo, nada menos. En cuanto giré la esquina me sentí como un imbécil, claro. Al final, no me quedó más remedio que dejar de pasar por allí, no vaya a ser que en otro ataque de estupidez hubiese tirado un bocadillo de jamón del bueno. Imagínate.

De todas formas, los músculos están sobrevalorados. Un michelín, si se lleva con elegancia, puede resultar de lo más atractivo. Y no solo lo digo yo, parece ser que se ha puesto de moda tener algo de tripita. Incluso han inventado una palabra para referirse a ese tipo de gente: fofisano. Sí, suena a chiste, como casi todas las palabras que inventamos últimamente. A este paso, no me extrañaría que algún miembro de la RAE acabe cortándose las venas con las hojas de la última edición del diccionario. Pero ese es otro tema. Lo importante del asunto es que un fofisano tiene barriga y aun así mola. Es más, está de moda. Hace que los hombres parezcamos “más humanos, naturales y atractivos”, según Mackenzie Pearson, la chica que acuñó el término original en inglés, dad bod. Gracias Mackenzie. Has hecho un gran favor a los hombres de este mundo.

Porque, eso sí, parece que por ahora solo mola en los hombres. Las mujeres, lo siento mucho, tenéis que seguir intentando tener cuerpos esqueléticos. Que conste que soy un gran defensor de las gordibuenas, pero yo no marco las tendencias. Además, quién soy yo para decidir lo que me gusta.

4 Comments

  1. Ali EB Says: 2 Junio, 2015 11:50 am

    Gracias!! Ya me quedo más tranquila de saber que no soy la única idiota que pretende arreglar en un mes todo un año de excesos… lucharemos juntos este verano por llevar nuestros michelines con elegancia!
    Es genial leerte, besos!

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    • Jon Igual Brun Says: 2 Junio, 2015 1:11 pm

      ¡Gracias Ali! Dejemos que los michelines ondeen libres este verano, los llevaremos con orgullo 😉 ¡Un beso!

      Responder
  2. Macondo Says: 2 Junio, 2015 9:58 pm

    No me digas que subir las escaleras andando no es hacer deporte. A partir de mañana cojo es ascensor.
    Un abrazo.

    Responder

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